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La Vida, ese cuaderno de anillas

La Vida, ese cuaderno de anillas
07/09/2011 sq

No sé si será por la proximidad del comienzo de las clases pero lo cierto
es que, tratando de buscar una analogía para la vida, me he topado con este
elemento tan familiar como cotidiano, con el que hemos compartido algún que
otro momento en nuestras vidas, porque… ¿quién no ha tenido alguna vez un cuaderno de anillas?.

Abro mi cuaderno de anillas y busco aquel clip que dejé intencionadamente
señalando una página impecable, brillante, ¡sin un solo tachón!, en la que mezclé armoniosamente bolígrafos de varios colores e incluso me aventuré a resaltar lo que creía importante con rotuladores. ¡Me gusta volver de vez en cuando a ella porque me hace recordar de lo que soy capaz!. Igual pasa con la vida, a veces necesitamos recargarnos y rebuscamos en nuestra memoria para revivir momentos en los que a pesar de conseguir pequeñas cosas, acabamos sintiéndonos muy grandes.

Pero estas vivencias memorables conviven de forma natural con otras experiencias
que un día dejamos arrinconadas en algún lugar de nuestra mente con la etiqueta: “para olvidar. No nos gusta volver a ellas porque nos recuerdan lo que pudimos hacer y no hicimos; lo que no debimos hacer y sí hicimos Ocurre esto en nuestro
cuaderno cuando, ojeando su contenido, de repente aparece esa página emborronada, con alguna que otra tachadura, que sabemos mal hecha y que incluso creemos
indigna de codearse con las impecables, pero ahí está y seguirá estando, permanecerá en su sitio para recordarnos ese día, esa tarde, ese momento, en el que simplemente no tuvimos voluntad suficiente para hacerlo mejor…

Pero, ¡qué alegría nos da cuando encontramos algún resto de papel precediendo
a una página impecable!. Enseguida comprendemos que ese resto es lo que quedó de una página arrancada, ¡borrada de nuestra vida!, porque ese día, esa tarde, ese
momento, sí que tuvimos la voluntad y valentía suficientes para sacar lo mejor
de nosotros mismos y darnos una nueva oportunidad.

¿Cuáles son tus páginas impecables?  ¿Cuáles, aquellas que etiquetaste “para olvidar”?

¿Cuándo fue la última vez, que te diste una nueva oportunidad?

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