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Motivación y Desarrollo, dos grandes aliados

Motivación y Desarrollo, dos grandes aliados
12/11/2013 sq

Reto1No sé de nadie, ya sea empresario o particular, que no busque la motivación para sí mismo y para los que le rodean. Pues, aún cuando hay personas que ya dieron con ella y no dejan de alimentarla día a día, sigue habiendo muchas otras, que la esperan cual agua de mayo y parece que ésta sigue sin llegar, haciéndose de rogar, a veces, en demasía.

La mayoría de las personas con las que normalmente hablo, me transmiten la percepción  de que la motivación, HOY, ¡escasea como nunca! y me cuentan que todos se afanan en su búsqueda convirtiendo a esta última en una gran cruzada, tras la cual, y de conseguirla, es posible que la felicidad regrese a ellos, o bien, que la empresa recupere la rentabilidad perdida… ¿Quién sabe?

Pero…

¿De qué va la motivación?

¿Qué supone tenerla o no?

¿Se agota para volver a recargarse o, cuando desaparece, ya no hay forma de recuperarla?

¿Quién o qué, genera motivación?

¿Y por qué todos la anhelan?

En mi humilde opinión, la motivación es sencillamente ganas de QUERER HACER. Es esa fuerza desmedida que te arrastra a moverte, a atreverte, a ACTUAR ¡por encima de todo! y con la seguridad de que no hay nada que perder y puede que mucho que  ganar.

Hay un tipo de motivación que proviene del exterior y que puede preceder o suceder a la consecución de acontecimientos tales como una promoción o ascenso, un salario más elevado, un reconocimiento personal y/o profesional, una nueva relación sentimental, un nuevo Proyecto, un logro perseguido,… Este tipo de motivación suele resultar insaciable. Me refiero a que queda satisfecha sólo a ratos, esto es, cada vez que recibe un nuevo estímulo del exterior. Podíamos decir que su hipotética curva de evolución presenta tantos picos como valles, por lo que es del todo irregular al tiempo que se convierte en perezosa, sabedora de que, de un momento a otro, aparecerá un nuevo aliciente que la despierte de su letargo… Es una situación semejante a la que se produce cuando nos empecinamos (¡con toda la buena intención del mundo!) a entregar el pescado en lugar de enseñar a pescar…

Sin embargo, cuando una persona descubre lo que es “vivir” la pesca, y sujeta la caña de pescar con sus propias manos y llega a experimentar cómo los peces acaban picando uno tras otro… surge la Motivación intrínseca, la que proviene de nuestro interior. Sí, somos nosotros, con nuestra propia voluntad, los que la generamos haciéndola más perdurable en el tiempo. Y digo intencionadamente “más perdurable” en el tiempo, porque es evidente que aunque también tendrá sus propios altibajos (son muchas y muy variadas las circunstancias que pueden rodearla…) ¿Quién podría negar la evidencia de que se puede volver a generar algo, que ya se creó con anterioridad?

Una de las principales dificultades a la hora de encontrar la motivación perdida estriba precisamente en el hecho de que, en mi opinión, la buscamos demasiadas veces en el lugar equivocado. Es común escuchar expresiones del tipo: “Es que no me motiva nada, ni nadie”. La pregunta indicada aquí, sería: ¿Y tú?, ¿CÓMO te motivas TÚ?

Tendemos a usar el camino más fácil, pero ya se sabe, a veces lo fácil se torna difícil y, nos olvidamos de que, sin embargo, lo difícil puede acabar siendo lo más fácil… Cada cual, mejor que nadie, conoce qué, y qué no, le motiva. Para ello, ¡deja trabajar a tu intuición! Sí, a ese sexto sentido, atrevido y arriesgado, que posees, ¡que todos poseemos! Sólo nos diferencia el hecho de que algunos le dieron a la intuición, mayor libertad para desarrollarse que otros…

Si aprendes a generar motivación propia, ¡no habrá nada ni nadie que te prohíba crearla!. Y si logras hallar la forma de mantenerla contigo y de que te identifique como persona, conseguirás algo mucho más grande: ¡contagiarás con ella a todos los que te rodean! Y no encuentro mejor forma de contribuir a tu Desarrollo Personal que contagiando tu propia motivación, porque con ello lograrás que los demás también evolucionen y mejoren como personas (y profesionales).

Por eso no puedo más que animarte a encontrar tu propio yacimiento de motivación.

¿Qué es lo que te empuja, arrastrándote a HACER todo lo que te propones?

¿Cómo encontrar tu propia MOTIVACIÓN?

Saca cuanto antes este tesoro del escondite en el que se halle, pues cuando lo encuentres y aprendas a mantenerla contigo, te demostrará cada día y a cada momento, que tu Desarrollo y Mejora personales no son más que frutos de tu propia motivación.

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